Todo lo que Ludovic siempre ha querido es ser un humano de verdad... en cambio, está maldito a una vida en la que la poca humanidad que Nostrum le ha concedido le es constantemente arrebatada. Mientras tanto, Casey Jones no aprecia su humanidad y pasa la mayor parte de su tiempo con mutantes cuando podría vivir felizmente entre humanos. Casey tiene sin esfuerzo todo lo que Ludovic quiere, y lo odia por ello. Ludovic no solo no dejará que Casey se interponga en los planes de la Logia, sino que su desdén alimentará una brutal pelea de la que incluso Casey Jones podría no salir ileso...