Los oficiales Kimolu y Matt, del turno inferior y de operaciones de cetáceos, continúan su misión de reponer la población de ballenas jorobadas de la Tierra. La situación del krill se está saliendo de control, y las canciones que cantan son demasiado buenas como para dejar que se extingan. También existe la molesta situación en la que Ronald (¡la última ballena!) tiene que convencer ocasionalmente a esa sonda espacial tensa (cada vez que aparece) para que no condene a la Tierra a la ruina y la destrucción. Pero Ronald está envejeciendo y no estará para siempre… así que la tripulación necesita encontrarle una pareja, rápido, o la Tierra podría enfrentar su fin.