D'Orc está evitando a cada mago y guerrero porque una profecía del FIN DEL MUNDO dice que él destruirá el mundo. ¿Podrá cambiar de opinión? Probablemente no. D'Orc, su escudo mágico y Pollo-fantasma-sin-cabeza están demasiado ocupados enfrentando un desafío mayor: ¡¿NIÑOS?! Son ladrones de tiempo. Ah, y hay un Señor del Tiempo. Ese tipo es un asco.