Divididos entre la lealtad y la autopreservación, Ant n, Pagan, Vaas, Citra, Valeria y Yuma se enfrentan a la implacable orden de Batari: cazar a las legendarias Grandes Bestias o morir. A medida que las cicatulas se encienden y la confianza se desmorona, la línea entre aliado y enemigo se desdibuja, porque en el valle de la Llama Negra de Suxli, nadie escapa ileso.