En este explosivo crossover, los X-Men se unen a Ghost Rider para luchar contra los monstruosos Brood y salvar las vidas de mutantes inocentes. Con un arte explosivo de Jim Lee, este número mezcla acción mutante con horror sobrenatural mientras los héroes se enfrentan a una amenaza alienígena mortal. Un momento clave en la narrativa de Marvel de principios de los 90.