Theo Belmont está siendo arrastrado al abismo por las presiones de asumir el trono, una adicción creciente y la oscuridad devoradora de la maldición que ha perseguido a su familia durante generaciones. A medida que su control sobre la realidad se debilita, con periodos de amnesia que ahora ocurren a intervalos regulares, Theo no puede evitar preguntarse si la presión política le está costando la cordura… tal como le costó la de su madre. Si quiere escapar de sus demonios internos, tendrá que depositar su confianza en un poder superior. Un poder como el del presidente de los Estados Unidos de América.