Dos ladrones golpean hasta la muerte a un viejo relojero. Él los maldice diciendo que morirán cuando todos los relojes se detengan. Uno de los hombres muere electrocutado por un reloj y el otro intenta mantener en funcionamiento un reloj de pie, pero la manecilla se desprende de la esfera y se incrusta en su frente como un dardo de ballesta.
Publicado: marzo de 1977
Escritor: Carl Wessler
Dibujante: E. R. Cruz
