Brahm desaparece, y Saoirse está frenética de preocupación, sabiendo que hay brujas malvadas buscando cualquier ventaja contra ellos. La búsqueda los lleva bajo tierra, donde descubren que sus enemigos son aún más poderosos de lo que imaginaban y están más cerca que nunca de sus objetivos. ¿Será suficiente el entrenamiento de Saoirse con Nan para derrotarlos? ¿Y será capaz de controlar su temperamento cuando sus poderes la animan constantemente a abrazar su ira?